EL EMPRESARIO EXITOSO TRABAJA SIN UN HORARIO
El buscador de talentos, Luis Conde, es un convencido de que quien "más triunfa es el director que hace del departamento que dirige su propio negocio". Seeliger y Gonde, la compañía que preside, busca ejecutivos exitosos en España, América Latina y Miami.
Realiza 1 000 búsquedas al año y tiene una base de datos con unos 50.000 potenciales directivos, que saben cómo adaptarse al cambio.
¿Cuál es la importancia de los ejecutivos dentro de la empresa?
En su momento, el cuello de botella era la tecnología; luego fue el dinero y, más tarde, la información, pero hoy con Internet no lo es. Las personas son un bien escaso.
¿Todas las compañías buscan el mismo tipo de talento?
Hay dos tipos de talentos. Los 'private equities' (fondos de inversión), que se dedican a ganar dinero vendiendo compañías. Quieren un perfil de ejecutivo muy orientado al resultado. Pero, ahora, el tipo de ejecutivo que necesitas en una empresa tradicional, que tiene una cultura de empresa, es otro.
¿Qué es lo que hoy buscan?
En el caso de las empresas familiares, los dueños tienen una forma de ser determinante en la compañía. Y nuestra función es entender esa cultura y fichar a la gente que encaje con esos valores. Eso no es tan importante en las empresas donde hay un 'private equity'.
Más allá de eso, ¿cuál es el perfil del ejecutivo de estos días?
Hay tres cosas: el valor del esfuerzo, tener pasión por lo que se hace y el trabajo en equipo.
¿Cuánto tiempo debe estar un ejecutivo en una empresa?
La estabilidad la marcan cinco años. Se tiene el primer año para enterarse de lo que pasa, los dos siguientes para montar algo y el cuarto año para finalizar el proyecto.
¿Cómo se es empresario en una compañía que no es propia?
Quien más triunfa es el director que trabaja como si fuera su negocio, Se mete de lleno, sin horas y sin sueldo fijo. Es gente lista para el cambio. Un día el ex presidente de EE.UU., Bill Clinton me dijo: “Que tu mejor amigo sea el cambio”.
Artículo Publicado en el semanario LIDERES del diario El Comercio, Lunes 5 de marzo de 2007, página 33