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LIDERAZGO PARA EMPRENDEDORES VI

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¿Hay diferencias de género en el ejercicio del liderazgo en la empresa? Algunos criterios al respecto.

¿Ser hombre o mujer? Esa no es la duda de fondo

Decir que hombres y mujeres son iguales es verdad, según cómo se lo mire. Son iguales en tanto potencial y talentos. Pero tan evidente como eso es que difieren en sus características físicas, psicológicas y hasta fisiológicas. Y estas diferencias, lejos de crear brechas, enriquecen a cualquier organización.

A criterio del psicólogo Bruno Stornaiolo, la mayor diferencia se da en lo sociocultural. La sociedad es la que ha definido el papel de la mujer como base de la familia y la del hombre como la del líder protector.

Esta afirmación es compartida por Viviana Maldonado del Consejo Nacional de las Mujeres (Conamu). Para ella, el hecho de que el hombre sea percibido como e! proveedor y la mujer como la madre incide en que el trabajo de mujeres que ocupan altos cargos sea analizado con una lupa. "La mujer debe demostrar que sabe".

Si bien las diferencias anatómicas saltan a la vista, ¿cabe reflexionar si hay diferencias de género en el ejercicio del liderazgo en la empresa?

Evidentemente sí, porque el conocimiento de las fortalezas y debilidades de hombres y mujeres permiten organizar grupos complementarios.

Mariana Lima, coordinadora de la Maestría en Talento Humano de la Universidad Andina, explica que el comportamiento masculino se caracteriza por decisiones rápidas, objetividad y por fomentar la competencia para conseguir resultados.

Asimismo, la catedrática puntualiza que en el comportamiento femenino se resalta la subjetividad y la capacidad de negociación. La mujer analiza varios aspectos de un asunto, mientras el hombre se enfoca en el resultado.

Pese a las claras diferencias, Lima asegura que el estilo de liderazgo no viene determinado por el género. Para ella, existen hombres que lideran empresas con estilo femenino y mujeres que asumen una posición masculina, porque así se sienten legitimadas, en una sociedad machista.

Para Gabriela Sommerfeld, Presidenta de la línea aérea Aerogal, lo que marca la diferencia en los estilos de liderazgo es la capacidad, el conocimiento y la experiencia. Para la ejecutiva, los retos no vienen dados por el género, sino por el tipo de industria.

Con ella coincide la empresaria guayaquileña Joyce de Ginatta, quien invita a las mujeres a capacitarse para competir y posicionarse en el mercado laboral. Para Ginatta, la principal fortaleza de la mujer es su talento para la planificación en el largo plazo.

La mayoría de expertos convergen en la teoría de que el estilo y la calidad de liderazgo no dependen del género. Para Carlos Quiroz, docente de la Universidad Católica de Quito, los factores relevantes son la formación humana y profesional.

La clave está en que las empresas se enriquezcan con ambos tipos de liderazgo. Así, por ejemplo, si el varón abre su mente al liderazgo femenino, puede descubrir un mundo de sensibilidad y la mujer, al abrirse al hombre, puede aprender a ser más objetiva.