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LIDERAZGO PARA EMPRENDEDORES IV

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Las intenciones no bastan, hay que tener visión

En Ecuador, una de cada cuatro personas está planificando iniciar un nuevo negocio o ya lo ha hecho en los últimos 42 meses. El Índice de Actividad Emprendedora, en el país, es alto, 27,42%, según el Monitor global de emprendimiento (CEM, por sus siglas en inglés). Esta es una metodología internacional que, en el 2004, la aplicó localmente el Centro de Desarrollo de Emprendedores de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol).

El estudio situó al Ecuador en el tercer lugar mundial en cuanto a predisposición a la actividad emprendedora. Además, la investigación reveló que el 65% de estos emprendimientos se hace por oportunidad, mientras que un 35% nace por necesidad. En menor número cuentan los emprendimientos dinámicos, es decir, aquellos negocios innovadores y de alto potencial de crecimiento.

El CEM registra también que en el Ecuador aún no hay fuentes de capital de riesgo clásico y que la principal fuente de financiamiento son los ahorros de familiares cercanos (64% de los casos).

En este contexto, otro dato relevante es que un alto porcentaje de la población entrevistada (89%) considera tener habilidades, conocimiento y experiencia para iniciar un negocio.

Si bien suena muy interesante, no se debe perder de vista que una actitud positiva frente al emprendimiento no basta para iniciar una aventura empresarial. Hace falta que el emprendedor sea un líder con compromiso, visión de futuro y espíritu creativo. Solo así sorteará las dificultades que se le presenten en el camino, sean estas de capital, crédito, mercado o competencia, e irá con todo tras la consolidación de su idea.

Este, en muchos casos, se convierte en un proyecto de vida. El emprendedor ve en ella su fuente de ingresos y la fórmula para disponer más libremente de su tiempo, mientras aporta a la economía de su país. Por ello, es su realización personal y profesional.

Pero en esta aventura, el emprendedor sabe que no puede todo solo. Un desarrollo basado en el conocimiento implica también trabajar en red, ya sea con instituciones públicas, privadas o académicas. Todo vale cuando el propósito es brindar oportunidades a un mayor número de personas y desarrollar un 'know how'.

Sobre esta base, se cumplen las actividades que desarrolla la Corporación Incubadora de Empresas del Austro (lmpulsar). Esta institución cree en el conocimiento y en el talento de la gente, valora la innovación, la sinergia, la creatividad, el esfuerzo y la pasión por emprender. Tiene experiencia de trabajo con emprendedores. Desde negocios de tecnología, publicidad, turismo y diseño hasta economía solidaria. Este amplio abanico les permite creer que la clave está en la visión y el entusiasmo del emprendedor.

Por ello, buscan emprendedores dispuestos a liderar sus proyectos. De ahí el enfoque de su trabajo en dar apoyo durante el proceso de desarrollo del plan de negocios. Este busca que el emprendedor defina con claridad cuál es su propuesta de valor, que identifique su mercado, que construya una marca... en definitiva, que con creatividad y perseverancia consiga sus primeros clientes.

Emprendimiento y liderazgo van de la mano, como lo anota Howard Gardner, en su libro 'Mentes líderes'. "El líder de éxito es quien de modo más penetrante percibe los deseos de un auditorio potencial". Y concluye: "hay individuos llamados líderes, que tienen historias y metas, que se esfuerzan por alcanzarlas y, a veces, tienen éxito en este intento".