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LIDERAZGO PARA EMPRENDEDORES II

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La cabeza es quien delega y no hace de todo

Las secretarias tienen poder. Ellas son quienes permiten, o quienes impiden, el contacto con un gerente y ese es un tipo de autoridad. Así lo asegura Cristian Castillo, de la consultora Advance, quien señala que no toda forma de autoridad es formal, pero existe en todas las organizaciones.

En términos generales, Castillo identifica cuatro niveles de jerarquía en las empresas: los altos ejecutivos, los gerentes operacionales, los jefes de áreas o supervisores y los empleados.

La exportadora cuencana de cocinas Fibroacero es un ejemplo de una estructura similar. Marcelo Cordero, su Gerente General, asegura que la idea es ser lo más horizontal posible y tener pocos jefes. Así, los dos primeros niveles están compuestos por cinco personas: un gerente general y cuatro gerentes de producción, logística, mercadeo y talento humano.

Según Cordero, la compañía privilegia los ascensos internos a las contrataciones externas. Para cumplir ese objetivo, se mantiene un programa anual de capacitación orientado a formar a los empleados de acuerdo con los parámetros de un perfil determinado. "Así -dice- quien trabaja con nosotros puede hacer una carrera". Políticas como esta, a criterio de la directora de la Escuela de Psicología Laboral de la Universidad del Azuay, Cristina Crespo, surgen también de la delegación de funciones. Para la experta, esa asignación de responsabilidades es imprescindible dentro de la organización, pero debe ajustarse a ciertos parámetros de supervisión, capacitación y explicación de expectativas respecto de la ejecución.

Crespo sostiene que la delegación de funciones plantea dos ventajas. Una es que quien encarga las actividades tiene la posibilidad de trabajar en nuevos proyectos para la organización. Otra es que quien ejecuta las tareas tiene la oportunidad de crecer profesionalmente. Bajo esa óptica, todos se preparan para futuros ascensos.

Por eso, es importante que quien pone en marcha actividades esté preparado para hacerlas y reciba seguimiento. Castillo asegura “hay que saber que al delegar funciones, no se puede entregar el núcleo del cargo, como la toma de decisiones".

Un gerente general toma las decisiones trascendentales para que un negocio perdure, pero el éxito dependerá del equipo que tiene. Por eso, hay varias clases de grupos de trabajo: los permanentes, los que se activan a diario y los de proyectos que se forman para algo puntual y que tras cumplir se disuelven.

Pero más allá de la categorización del equipo, un grupo bien formado debe consignar papeles de carácter mental, de acción y sociales. En función de ello, la catedrática Crespo asegura que debe haber personas preocupadas de crear, otras de ejecutar y otras de mantener cohesionado al grupo, "sino todo se desmorona".

Ese es el espíritu de Fibroacero. Aunque no es una norma, el equipo funciona así empíricamente.

LA INTUICIÓN TAMBIÉN ES DECISIVA

Influencia: hay gente que no ostenta cargos, pero que también tiene capacidad de decisión.

Decisiones: es importante que se las adopte con base en la información de fuentes confiables.

Equipos: una persona puede cumplir papeles distintos en un mismo equipo de trabajo.

Delegación: esta forma de trabajo no incluye la entrega de responsabilidades laborales.